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jueves, 21 de noviembre de 2013

¿La realidad es creación de la mente?

Mucho se está hablando actualmente de que la mente crea la realidad.
Incluso los físicos más acérrimamente científicos, con la nueva Física Cuántica, príncesa heredera de la Física relativista einsteniana, se vuelcan masivamente a considerar las relaciones entre nuestro acto de observación y la energía como cosa en sí, "allá afuera".
Mientras que los espiritualistas, por ejemplo los dwaita y adwaita hindúes (dualistas y no-dualistas), sostienen ambos que la realidad es creación de la mente.
En medio de estos dilemas, encontré un video revelador, un antiguo video, de la época de los inicios del cine, que nos explica claramente en cuál sentido la mente crea la realidad.
Aquí los dejo con él:

Modos de ver (primera parte)

(NOTA: es una serie de videos de 40 minutos cada uno. Sólo ver el primero, que vinculo, es suficiente, pero la serie completa es muy interesante)

Y ahora un conciso documento mío sobre el tema:

La creación mental y el diálogo

domingo, 17 de noviembre de 2013

La relación mente - realidad y nuestra verdadera tarea ahora.



La humanidad ahora se está debatiendo entre la realidad y el sueño.

La  humanidad ahora percibe la relación entre mente y mundo.

La humanidad ahora se pregunta qué es real y qué es ilusión.

Todas esas preguntas no pueden ser contestadas todavía. Primero, cada persona debe comprender que no está solitaria en la existencia. No soy, somos, no puedo, podemos, no amo, amamos, no sé, sabemos.

SOMOS… PODEMOS… AMAMOS… SABEMOS…

El servicio es colectivo, grupal, en equipo. No existe ningún proyecto solitario. Así sólo seas tú, debes saber que no estás solo. Muchos te estamos acompañando. Cada amigo tuyo es un otro que está allí para que puedas realizarlo. Cada amigo mío es un otro que está allí para que pueda yo realizar mi servicio. Y puedes comprender que lo mismo es cierto para cada amigo. Tú estás allí para que tu amigo pueda realizar su servicio, yo estoy aquí para que mi amigo pueda realizar su servicio…

Cuando me escuchas, como ahora, es para que te muestre esto. Pero cuando te escucho, como entonces, es para que tú me muestres a mí. Cuando dialogamos, nos escuchamos mutuamente, entonces ambos nos mostramos lo que debemos mostrarnos. De ese modo ambos estamos regresando, recuperando nuestra verdadera vida.

Es por ello que el momento presente, ahora, exige la universal metodología del diálogo. Cuando tod@s estén dialogando con tod@s, resolveremos el asunto de la realidad y la ilusión. Antes de eso, no es posible. Por ello te pido, nos pido, por favor, dejemos ese asunto de lado, concentrémonos en fomentar el diálogo.

De otro modo, he leído a tantos tratando de explicar la realidad como una proyección de nuestra mente, peor, como una proyección de su mente. Y cuando los consultan, toman el caso individual y le dicen: “tienes que cambiar tu forma de percibir”. Así no es la cosa. O sea, sí es así, pero se les olvida, que somos, no soy ni es. No se trata de solamente su percepción, o la mía o la tuya, es la percepción de todos. Y además, hay diferencias, no es cierto que seamos todos iguales. Si alguien tiene mayor fuerza de voluntad, mayor fe, ése influye mucho más sobre el entramado, de modo que la realidad se dobla hacia su concepto de la misma. Esto no es toda la explicación, es solamente un atisbo de la misma, a fin de que comprendamos que la realidad, la construimos entre todos.

Nuestra tarea inmediata es que todos dialoguen con todos. Especialmente los “poderosos” quienes están cerrados y no quieren dialogar, sólo imponen su visión y voluntad a otros.

Gracias por escuchar.

Agustín Figueroa.

sábado, 16 de noviembre de 2013

El diálogo como metodología de la investigación científica y filosófica



Hace un tiempo dediqué esfuerzos a estudiar modelos matemáticos para las relaciones especulares (de espejos). Me centré en las tríadas, ya que es la unidad más fácil de comprender, por ser más simple, y por ser superior a la díada o par de opuestos. En realidad, las relaciones ni son estáticas (no siempre estamos relacionados con las mismas personas) ni son reducibles a ningún número en particular; pero de hecho es posible para cualquier situación dada de relaciones, estudiarlas con un modelo matemático de base igual a la cantidad de personas en cuestión. Entonces se descubren diversas relaciones de oposición, contrariedad, contradicción, subalternas, complementarias, etc.
Cada vez que dialogamos jugamos un juego donde asumimos roles inconscientemente. Pero la persona que ha ampliado su conciencia puede captar cuáles roles están en juego y en especial, cuál ha asumido ella misma.
Luego está el proceso dinámico, es decir el diálogo no es solamente un instante, sino una sucesión de instantes, de modo que se dan mecanismos entre los cuales destella la "dialéctica", estudiada por el filósofo Hegel.
La Dialéctica establece que en el desarrollo de un conocimiento dialógico (por medio del diálogo), se producen ciertas instancias sucesivas y repetitivas. La primera instancia se llama “tesis” y se corresponde a una afirmación cualquiera, la cual es sometida a consideración para estudiar su grado de veracidad. En poco tiempo, la misma persona u otra producirá una “antítesis” o la afirmación contraria, contradictoria o subalterna (todos estos pares de afirmaciones siguen el modelo “o” de la disyunción exclusiva o inclusiva o bien la negación lógica). El salto lógico se da cuando alguien concluye la afirmación llamada “síntesis”, la c ual convierte la disyunción en conjunción por medio de la cópula “y”.
Así expuesto, parece muy sencillo, sin embargo a los participantes del diálogo puede costarles bastante llegar a formular o aceptar la síntesis.
Puesto que tesis, antítesis y síntesis son 3 elementos, se entiende una vez más por qué era útil estudiar las relaciones en tríadas, con un par de personas opuestas (tesis y antítesis) y un tercero neutral que lograría la síntesis. Sin embargo no siempre es el caso. Una sola persona podría, en un diálogo con su propia mente, lograr transitar las tres etapas, o bien un grupo más numeroso de personas podría producirlas.
A partir de esta explicación, nuestra propuesta actual como metodología de la investigación filosófica o científica teórica es el diálogo. De ser posible, tripersonal, pero el número de personas no es determinante.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

El diálogo y las tres vías de la gobernabilidad

Dialogo significa yo hablo, escucho, hablo, escucho y tú escuchas, hablas, escuchas, hablas. Monólogo significa yo hablo, tú escuchas. Punto.

El diálogo es una actividad de a varios, normalmente dos, y tiene por característica la perfecta armonía entre los participantes. Una voz sigue a la otra, la complementa, incluso en los momentos donde parece que va a producirse un disenso, en realidad no lo hay, sino que es un contrapunto.

Ahora bien, cuando uno tiene la verdad y ve claramente que el otro no tiene la verdad, entonces el diálogo se transforma en una de dos cosas:

1) La discusión, el "viejo estilo" que aún ronda por nuestro planeta, es simplemente un "nunca llegaremos a estar de acuerdo", un "nunca permitiré que tus ideas penetren mi mente" y "nunca lograrás lo que quieres". Sus resultados inmediatos son el disenso, la pelea y la ingobernabilidad.

2) El debate, el "nuevo estilo" necesario para avanzar, la verdadera re-evolución de la discusión. Significa abrir la posibilidad de que el otro tenga la verdad, o mejor aún: de que entre todos encontremos la verdad, la cual muy probablemente se halla esparcida entre todos, donde uno tiene una parte y otro otra parte. El resultado es el acuerdo, la paz y la gobernabilidad.

Entonces, ¿tiene uno la verdad o no cuando uno cree tener la verdad?

La verdad es que nadie tiene la verdad. O sea: Nadie tiene la verdad.

Como todos somos parte del Todos y Todos es igual a Nadie, la verdad es que Todos tienen la verdad, cada Quien su parte.

Como Todos y Nadie es equivalente al Uno, la verdad es que ese Uno tiene la Verdad, y éste es el camino más fácil, pero claro, ¿quién es ese Uno? Para la persona religiosa el camino es fácil, simplemente pregúntele a Dios, quien es el Uno. Para quien no es religioso, es un poco más difícil, ¿cómo le pregunto a Dios? ¿dónde lo encuentro?...

Así que son tres vías:

1) Como Nadie tiene la verdad, la verdad simplemente no existe, todo es parcial y práctico, utilitario.

2) Como Uno tiene la verdad, pregúntele a Él y si no lo encuentra, pregunte a
quienes son sus allegados y saben.

3) Como Todos tienen la verdad, existe el diálogo, y si hay disenso, el debate (civilizado y respetuoso).

Ahora no pueden quejarse de que no saben cómo hacer para que las cosas funcionen, tienen para elegir y todo…